'Bulos científicos: de la tierra plana al coronavirus'

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L'editorial Oberon ha publicat 'Bulos científicos'
L'editorial Oberon ha publicat 'Bulos científicos' | Cedida

'Bulos científicos: de la tierra plana al coronavirus' és el darrer llibre de l'Àlex López, expert en desinformació i revistes científiques, prou conegut a Gràcia per la seva faceta de conseller de districte per ERC del 2005 al 2011. López repassa en aquest treball alguns dels principals rumors científics que més debat han generat: el creacionisme, les vacunes, la terra plana, la clonació d'éssers humans, el famós tall de digestió o l'arribada a la lluna. L'autor també tracta alguns dels més recents, com ara l'origen de la Covid-19, i explica per què ens atreuen les teories de la conspiració.

«SARS-CoV-2, ¿creado en un laboratorio o en la guerra comercial China-USA? 

Una máxima escrita en 1944 por George Orwell afirmaba que “la historia la escriben los vencedores” . Sin duda, en el caso del coronavirus gran parte de la historia aún está por escribir, por cuanto mientras escribimos no sabemos aún qué país habrá conseguido encontrar (y patentar) la vacuna o cómo se va relatar en un futuro el inicio de la crisis. El geniudo Winston Churchill, por su parte, fue mucho más práctico en relación a su visión de la historia manifestando que la historia sería generosa con él, puesto que tenía intención de escribirla. Lo debió hacer razonablemente bien, por cierto, puesto que ganó el Premio Nobel de Literatura en 1953. En el trasfondo de las citas se vislumbra la importancia de lo que ahora llamamos el relato. Así, ya no solamente es importante marcar la agenda política o incluso colocarse en el centro mediático como tan bien hace Donald Trump, sino que también lo es crear el marco mental de tu forma de ver, entender y encarar los asuntos. También los bulos tienen su relato.

Todo esto viene a colación porque como veremos en este capítulo, los bulos científicos globales tienen a su vez ramificaciones geopolíticas. En la crisis sanitaria del SARS-CoV-2, veremos los países más poderosos frente al virus más pequeño aunque no insignificante. Así, en esta historia se entrelazan permanentemente la verdad, el poder, la posición geoestratégica, pero también las medias verdades así como las cortinas de humo creadas para minimizar los posibles errores en la gestión de la enfermedad. El “...y tú más” de la alta política. Aunque nos costó mucho acostumbrarnos a ellas, las estadísticas de contagios y muertes por países ha conllevado también la comparativa continua así como lo que podemos llamar el “patriotismo estadístico”. De la ingente cantidad de bulos y fake news que han circulado alrededor del COVID-19, uno de los primeros y que generó más desconcierto, dudas y teorías de la conspiración ha sido sin duda el origen de la enfermedad. A este tema vamos a dedicar uno de los capítulos principales y más extensos del libro ya que contiene todos los elementos que ayudan entender cómo se viralizan los bulos y noticias falsas: emociones, miedo, incertidumbre, teorías de la conspiración, animales exóticos, referentes mediáticos, incluso mercados mágicos donde todo se come y juego de espías. En resumen, un buen guión para una futura película. Sin besos, eso sí.

Veamos de qué forma y qué características presentan los bulos respecto a si ha sido la mano humana la que ha creado el COVID-19. Como es bien sabido, la crisis sanitaria convertida en pandemia empezó en 2019. Ello ocurrió por pocas horas, puesto que las autoridades chinas informaron el 31 de diciembre de la existencia de diversos casos de una nueva enfermedad. No entraremos en la elección de la fecha o si la información se difundió cuando ya no era imposible controlar el flujo de información, pero sin duda parece oportuno destacar que la transmisión tuvo lugar desde uno de los países más opacos y menos transparentes del mundo. El virus viajó más rápido que el conocimiento científico y recibió el nombre SARS-CoV-2 como consecuencia de la existencia del anterior SARS-CoV-1, que en 2002 había generado la crisis sanitaria debido al SARS (o síndrome respiratorio agudo severo) por el que hubo cientos de muertos antes de que fuera contenido en 2003. 

Por cierto, la elección del nombre no fue trivial porque de hecho la Organización Mundial de la Salud (OMS) quiso con una declaración oficial el 11 de febrero dar nombre oficial al virus y a la enfermedad para que se dejaran de usar términos como la “neumonía de Wuhan” o el “virus chino” para referirse a la enfermedad o el virus causante por la posible estigmatización y discriminación que se podía causar sobre un país y una comunidad con un alto porcentaje de emigrantes repartidos por todo el mundo. Así, el Comité Internacional de Taxonomía de los Virus designó el virus como coronavirus de tipo 2 causante del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2), mientras que la OMS pasó a llamar la enfermedad como el COVID-19 , a partir de COronaVIrus + Disease ‘enfermedad’ + [20]19), dijera lo que dijera la alcaldesa de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Además, el género de la enfermedad es masculino tal como dice la Real Academia Española (RAE) “por influjo del género de coronavirus y de otras enfermedades víricas (el zika, el ébola), que toman por metonimia el nombre del virus que las causa”. 

En la secuencia de fechas y acciones, cabe recordar que hasta el 11 de marzo la OMS no considera oficialmente que el COVID-19 es una pandemia y pasa a monopolizar el contenido de todos los informativos . Posteriormente, el sábado 14 de marzo se declara el estado de alarma en el estado español, de forma que en muy poco tiempo se suceden una gran cantidad de acontecimientos y se generan una cantidad ingente de preguntas para las que no se tienen en aquel momento respuestas. Y aquí, como no, los bulos encuentran el campo sembrado para poderse difundir. El origen de la enfermedad pasa a ser uno de los bulos principales en el inicio de su propagación. Según mi punto de vista, ello ocurrió por tres razones: en primer lugar, desde nuestra óptica occidental, la China es un país gigante pero extremadamente lejano y extremadamente desconocido (por voluntad mutua). En segundo lugar, las primera informaciones eran poco claras y existía una gran incertidumbre. Finalmente, hablamos de una disciplina como la medicina, curiosamente una rama del saber muy compleja y especializada pero como que tiene que ver a menudo con aquello que todos tenemos, un cuerpo humano, todos nos creemos entrenadores, como en el fútbol. El debate y los bulos sobre el origen de la enfermedad se centraran en un aspecto principalmente, si el origen de la enfermedad era natural y casual o bien había sido creado en un laboratorio y diseminado de forma accidental o intencionada. 

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Biografia

Alexandre López-Borrull (Barcelona, 1974). Doctor en Química i Llicenciat en Documentació. És professor dels estudis de ciències de la informació i la comunicació a la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Expert en desinformació i revistes científiques. Ha publicat articles i capítols del llibre en relació a les fake news, la ciència oberta i la gestió de les xarxes socials. A nivell gracienc, va ser conseller de districte per ERC-Gràcia (2005-2011) i president d'ERC-Gràcia (2011-2015). 

Alexandre López-Borrull